30 de novembre, 2008

Silencio.



Ernest Hemingway dijo una vez: "Se necesitan dos años para aprender a hablar y sesenta para aprender a callar".

Ahora el mundo quedaba muy lejos de todas las palabras de más; de todas las citas y todos los refranes, de la poesía, del arte escrito, del oral, de los libros y bibliotecas y librerías y escritores... Ahora el mundo era un agujero negro para todos los motes; y los humanos, ingenuos y conformistas, se habían acostumbrado a esa sociedad que sin querer, ellos mismos habían creado.

Ahora no había música; había ruidos y golpes extraños, y melodías raras a las que todos respondían con movimientos consecutivos y repetitivos de cabeza; pues ya no había baile.
Pintura no, arte moderno, abstracto, "feo".

Conversación por televisión.
Televisión, por más televisión.

La publicidad se había convertido en el modo más directo de persuasión del receptor, y se había apoderado de todos y todos los medios audiovisuales a los que antes la soledad y el aburrimiento acudían.
Pero es que la soledad, había dejado de existir; pues ya no había motivos para sentirse solo, si en todo momento, una pantalla de luces irrumpía nuestra intimidad por personajes virtuales.
Con ello, también desapareció la tristeza, la felicidad, y el amor, el amor....

Las parejas se juntaban por procedimientos matemáticos, la atracción se fundía en un mar de gritos, y la sexualidad sólo estaba presente en aquellos míseros minutos que el mundo dejaba sitio a la noche, a lo poco que quedaba de natural, de lo racional, de la verdad...

Y a pesar de todo el ruido, los gritos, los sollozos de un espectro inexistente y los diálogos de nadie;

en el mundo sólo quedaba silencio; un silencio crudo, blanco, apersonado, cual un nudo en la garganta permanente.

Sólo éso: Silencio.

"David despertó de un sueño sucedido en un futuro indeterminado; estaba empapado en sudor frío; sus fracciones se mantenían tensas. Echó un vistazo a su ventana; el mundo seguía en pie; a X metros un televisor resonaba en el silencio; David se levantó, lo apagó y se volvió a dormir."




2 comentaris:

Anònim ha dit...

la canço es una psada
(no pilotejo)

magrada

David Moragas Llevat ha dit...

és un clàssic; crec que mai deixarà d'agradar una cosa així.